La Pacha
Este año
comenzamos una nueva actividad dentro de nuestro programa de dos semanas
para introducir a los aldeanos a la sociedad indígena de la región andina de
Sudamérica. Cada día el grupo de Tertulias emprenden una aventura por
el bosque hasta que, en un momento, encuentran una pequeña aldea inca
, la Pacha (la tierra en la lengua indígena, quechua). Después de su
encuentro con unal inca, los aldeanos eligen nombres en quechua y se
transforman en miembros de la comunidad de la Pacha. Durante el día
participan en actividades culturales tales como construir y adornar chozas
de madera, pintar la Coricancha (templo del sol), y trabajar la
cerámica haciendo animales simbólicos tales como el puma y el cóndor.
Reciben la visitas de un músico que viaja para compartir los mitos y las
canciones que se agregan a la penetración adicional en la historia y la
creencia de los incas. Otra sorpresa llega durante el día con un intercambio
intercultural con los conquistadores españoles. Después de que los aldeanos
gozan de un almuerzo del maíz y de las salchipapas sobre el fuego,
los aldeanos vuelven a El Lago del Bosque para tomar su siesta


This year we began a new activity within our two-week program
to introduce villagers to the indigenous society of South America’s Andean
region. Each day a language learning group embarks on an adventure through the
woods during which they uncover a small Incan village, La Pacha (the
earth or land in the indigenous language, quechua). After their encounter with
an Incan local, the villagers select names in quechua and become community
members of the Pacha. During the day they participate in cultural activities such
as constructing and decorating wooden huts, painting La Coricancha
(Temple to the Sun), and making ceramics of symbolic animals such as the puma
and condor. A traveling musician visits to share myths and songs that add
further insight into the history and beliefs of the Incas. Another surprise
arrives during the day during an insightful intercultural exchange with Spanish
conquistadores. After the villagers prepare and enjoy a lunch of
salchipapas y maiz over the fire, they return to El Lago del Bosque
to enjoy the hour of siesta.